El coste de la Sanidad. ¿Es más barato la sanidad privada?


La Sanidad pública tiene un presupuesto de 63.000 millones de euros financiado por todos los Españoles. Este coste sale de los impuestos asociados al trabajo, nóminas y autónomos. Ahora bien, ¿eso es mucho, poco o regular? ¿Es más caro que la sanidad privada? En esta entrada, intentaré hacer una foto comparativa de los dos modelos que permita sacar conclusiones. 

Algo que es irrenunciable, al menos para mi, es la universalidad de la sanidad. Cualquier modelo que genere desigualdad en el acceso a servicios o coberturas debe ser descartado por motivos tanto de equidad social como de política sanitaria. En alguna entrada hablaremos de la posibilidad de modelos mixtos.

Pero hablando de coste, hay que entender que no se puede comparar el precio de una póliza privada con el coste que vemos en la nómina los que somos asalariados. Existen varios factores que impiden este cálculo directo.

Por un lado, la sanidad pública es universal y cubre a la mayoría de la población. Para asumir que cubre al total de la población, vamos a asumir que el coste real es aproximadamente 10.000 millones más, coste anterior a la crisis. Y por otro lado, como multitud de impuestos, es proporcional a los ingresos. Eso implica que cada uno pagará un impuesto de acceso al servicio en función del salario percibido.

Partamos de la base que el coste universal de la Sanidad en España es 73.000 millones de euros para cubrir una población aproximada de 41 millones de habitantes. Esto representa un coste anual de 1.825 euros por habitante y año, aproximadamente 152 euros/mes. Para una familia de 2 adultos y 2 niños serían 600 euros al mes, 7.200 euros años por familia. Este coste te permite el acceso a todos los servicios y a cualquier centro nacional.

¿Cúanto costaría este servicio privado? Si usamos una póliza de cualquier de las "grandes" para una familía similar, nos acercamos a 200 euros/mes. Entonces, ¿podemos asumir que sería más barato?

Este importe debe analizarse bajo siete variables.

1) Universalidad. Si revisamos los centros privados, tienen mayor densidad allí donde existe mayor concentración llegando a desaparecer en zonas de baja densidad poblacional, reduciendo sus costes.

2) Nivel de Servicio. Es evidente que no es lo mismo "dimensionar" los servicios médicos para listas de esperas de 2 meses que 2 días. Mientras menos tiempo hasta ser atendido, mayores medios y mayor coste. En general, los servicios privados tienen lista de esperas menores de acceso a especialistas y pruebas médicas. Quizás sea el factor más importante para fijar el coste.

3) Servicio respaldado. Con esto me refiero a que, aún teniendo un seguro privado, ciertos servicios caros y poco eficientes suelen ser siempre utilizados especialmente en los servicios públicos. Un ejemplo, las urgencias médicas. Solo hay que darse un paseo por las urgencias de un hospital público y privado a las 3 de la mañana.

4) Modelo de costes. La Sanidad pública tiene un modelo de costes fijos muy altos, que son independiente del uso que se haga de ellos. Las aseguradoras privadas grandes tienen un modelo mixto (fijo + variable) y las pequeñas un negocio de costes variables. Los médicos que no son exclusivos, algo que es normal en los seguros privados, son coste variables en función del uso.

5) Competencia. El propio hecho de que exista competencia entre aseguradoras privadas hace que se produzca un ajuste de precios.

6) Personal. Es habitual encontrar médicos del sistema público que pasan consultas "por la privada". Esto reduce los costes de personal al ser empleos de menor jornada de trabajo y muy alta cualificación.

7) Beneficio empresarial. Es evidente que las empresas privadas necesiten beneficio. Este coste aumenta el precio en una proporción que será variable y que puede ser reinvertido en la sanidad pública.

Con todas estas variables, no es fácil definir si un modelo puramente privado sin respaldo público, se pueda mantener el precio actual y ser equiparable.

Evidentemente, si pasara a ser universal, y para mantener los 200 €/mes similar al actual, debería reducir los niveles de servicio que mantiene ahora para aumentar su capilaridad geográfica y coberturas.

La sensación, con todo el análisis cualitativo, es que necesariamente no debería ser más barato un sistema universal privado. La ubicación geográfica, las coberturas, el respaldo de la sanidad pública y el modelo de costes fijos frente a variables, no es fácil ser compensados sólo con la reducción de los niveles de servicio.

Por ello, el mero hecho de cambiar de público a privado no debería generarnos ahorro. Quizás los ahorros se podrían producir por una optimización de los procesos de la Seguridad Social para reducir, al máximo, posible ineficiencias. En los últimos años se está desarrollando modelos Lean ajustados a los entornos sanitarios desarrollados en la India y Estados Unidos que, quizás, debería ser aplicados.

No estoy proponiendo una visión económica de la Sanidad si no lo contrario. Su mantenimiento es fundamental y hay que exigir una optimización del coste unitario sin perder servicios. Si las empresas privadas han sido capaces de mejorar sus procesos mejorando la calidad entregada al cliente, no hay nada que impida que se produzca este proceso en el sector público.

4 comentarios:

  1. Muchas gracias Pedro por este post y la visibilidad en costes.
    Mi experiencia personal en el uso de ambos servicios (público y privado): los tiempos de espera han sido los mismos, incluso más altos en la privada dependiendo del especialista.
    Ante una situación complicada, mayor confianza en la sanidad pública (más medios, incluso con los recortes y mayor especialización), al tener un número mayor de pacientes los profesionales de la sanidad pública tienen una mayor práctica.
    Las pruebas en la pública más rápidas y de una vez (descartan o llegan antes al diagnóstico).
    Beneficios de la privada?, habitación individual para el paciente y acompañante.
    Cómo he dicho, hablo de mi experiencia personal.

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    1. Gracias Olga por el comentario.

      No nos podemos quejar de nuestra sanidad, es uno de los mayores patrimonio que tenemos y que debemos conservar. La privada, como complemento no está mal, pero para temas relevantes, siempre he recurrido a ella.

      Un abrazo Olga

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  2. Hasta que punto en la sanidad privada no se corre el riesgo de que se recorte en temas tan críticos como la cualificación y disponibilidad del personal medico, tratándose como se trata de instituciones con animo de lucro?
    Estoy con Olga y contigo nuestra sanidad publica es un logro y un patrimonio irrenunciable

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    1. Gracias Pedro Pablo, y me alegro que te animes a comentar. :-)

      Si hay competencia, ese riesgo no existe sólo en el caso de "monopolios" privados. Si pudieras elegir, siempre irías a los mejores médicos y los mejores medios. Pero produciría una discriminacion muy grave al no ser universal y siendo el acceso por "pago".

      Lo dicho, gracias por el comentario :-)

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