Los cuatro fenómenos de inestabilidad global




Hace 10 años nadie podría predecir la situación política y económica global que tenemos actualmente pero más especialmente en Europa y España. Sólo en los últimos meses con la llegada de Trump a la presidencia de EEUU, las implicaciones del Brexit, la perdida de identidad de una Europa absolutamente desbordada por la situación, la crisis financiera global que casi 10 años después sigue sin haberse dejado atrás, un nuevo orden mundial con las políticas expansionistas de Rusia y el nuevo peso estratégico de China nos acerca a un posible colapso del modelo de relación entre países del siglo XX.

Para entender todos estos cambios tenemos que recurrir a 4 ideas básicas que debemos tener presentes para realizar un correcto diagnóstico.

1) La globalización ha sido siempre entendida como un proceso de deslocalización de rentas y capacidades productivas. Ya comentaba en la entrada ¿Por qué ha ganado Trump?, que los efectos sobre las clases medias de la globalización en los países exportadores de rentas del trabajo está siendo clave para entender los nuevos modelos propuestos.

2) La crisis financiera que ha demostrado la fragilidad de un sistema basado modelos no productivos pero con una capacidad muy alta de ser transferidas las perdidas tanto a los ciudadanos a través de deuda pública como por la  destrucción en la economía real. De este tema he escrito bastante en este blog, especialmente centrado en la crisis Española. Puedes leerlos aquí 

3) Los cambios productivos producidos por la tecnología que están realizando, sin ser todavía muy evidentes,  transferencias de renta pero con grandes perdidas de poder adquisitivos de grandes grupos de población que no están siendo recuperados con la creación de otros modelos económicos como se produjo con el sector servicio en el siglo XX. 

4) Y por último, una presión migratoria global en todas las zonas desarrolladas que implican una competencia por los recursos públicos, cada vez más escasos, entre los habitantes y los nuevos inmigrantes. Una parte está producida por los fenómenos de cambio climático, podéis leer varias entradas  aquí, y añadido a las disparidades de renta per cápita, acceso a los servicios básico de los países junto a los conflictos bélicos que existen en la actualidad. 

Estos cuatro efectos, combinados en distintas proporciones en cada país o territorio, tiene unos efectos generales que empiezan a vislumbrar un nuevo orden mundial tanto en lo político, social como en lo económico. En este caso, las clases medias europeas y americanas, perjudicadas por los cuatro efectos anteriores, empujan a realizar cambios.

Por un lado, la inquietante idea de reducir la permeabilidad de las fronteras, tanto desde el punto de vista de transacciones económicas como para la libre circulación de personas, produce una paso atrás en los avances conseguidos durante las últimas décadas. No hay que olvidar que no se puede ser selectivo, personas y economía deben venir unidos para la mejora de los niveles de vida globales. La explosión de una visión mucho más interna, como demuestra el Brexit o Trump, culpando de los problemas todo lo que venga del exterior, nos lleva a un panorama de nuevos nacionalismos.

Por otro lado, y hablando de política, la llegada de movimientos que pretender romper el orden establecido para realizar cambios bruscos que reduzcan el poder a las élites financieras y económicas. Estos partidos o incluso políticos, ponen en duda que los sistemas actuales, bien sea la UE o los tratados de libre comercio, sean capaz de dar respuesta a las necesidades a corto y medio plazo de los ciudadanos. Desde izquierdas a derechas, aparecen por casi todos los países, con ejemplos Grecia, Francia, España, Bélgica, Austria, etc...

Y por último, este nuevo orden mundial basado en dar respuesta a las distintas preguntas generará, y ya se puede ver, un nuevo mapa geopolítico de intereses con actores que, o bien vuelven a recuperar peso como el caso de Rusia, o afianzan su nueva importancia como China o India ocupando los espacios de interés que se están dejando libre. 
Todo estos fenómenos, común para casi todo el mundo con sus peculiaridades, realmente intenta dar un giro de casi 180 grados al modelo de desarrollo posterior a la Segunda Guerra Mundial. El modelo de "orden liberal" de la segunda mitad del siglo XX, definido así por Manuel Muñiz, ha llevado al mayor desarrollo mundial de la historia. Abandonarlo sin más, sin realizar una reflexión profunda de las perdidas y ganancias que nos traería, puede llevar a dar marcha atrás a parte de los avances en materia de desarrollo que se han conseguido.

Estaré encantado que dejes tu opinión en comentarios. 



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